Un cálculo renal es una concreción sólida que se forma en el riñón a partir de partículas que se encuentran en la orina.
Los cálculos renales pueden ser tan pequeños como un grano de arena o tan grandes como una pelota de golf. Pueden ser lisos o irregulares. Generalmente son amarillos o marrones.
Un cálculo pequeño puede ser eliminado con la orina sin causar demasiado dolor. Un cálculo más grande puede quedar atascado en el cuerpo. Un cálculo problemático puede bloquear el flujo de orina y causar dolor.
